El Diablo Viste a la Moda
Andy Sachs es una joven periodista con esperanzas de volverse una gran periodista. Después de mandar miles de curriculums a todos lados solo le dan bola en Runway, una publicación de modas al estilo de Vogue, para ser asistente de Miranda Priestly, la editora en jefe. El problema es que esta mujer es súper estricta, y súper rígida, el “diablo” del titulo. Y que a Andy la moda le gusta tanto como a mi me gustan las películas de Van Damme, o sea, nada. O sea que el laburo no promete mucho, pero le dicen que si sobrevive a un año ahí, después la contratan de cualquier lado, porque nadie sobrevive a Miranda. Y Andy hará casi lo que sea para sobrevivirlo, hasta mimetizarse y convertirse en una chica fashion que es lo que al principio odia. Y esa es la premisa básica de El Diablo viste a
En primer lugar, están las actuaciones. Meryl Streep como Miranda está como siempre, muy bien. Es una fenómena y siempre es bueno verla. Y también esta Stanley Tucci, que para mi el loco es un espectáculo. El acá hace de modisto medio amanerado, y lo hace muy bien, pero lo que quiero destacar es que uno a Stanley Tucci lo puede ver haciendo cualquier papel y siempre lo resuelve fantásticamente. Mafioso, nazi, bailarín tapado en “Shall we dance?”, cualquier cosa. Como persona que me gusta ver buenas actuaciones, ya solo por ver a estos dos vale la pena.
Lo segundo que me gustaría destacar es que esta película es Wall Street en su versión liviana. Muchos de los mismos planteos y cuestionamientos de esa película están acá también y creo que son mensajes interesantes para prestarles atención. La diferencia es que acá el foco esta en el mundo de la moda en lugar del mundo de los yuppies. Pero están, el tema de venderse o no por un supuesto bien mayor, como esas ideas pueden perderse por el camino, la redención, que cosas deja uno por el camino con tal de tener el éxito, la vacuidad de algunas cosas preciadas que nos rodean, todo eso esta acá. En una versión mas rosada, pero esta.
Lo tercero, y más fácil con lo que uno se puede divertir con esta película, es la dinámica entre Miranda y Andy. Miranda es el “diablo” del título, y como tal hace sufrir terriblemente a Andy. Disfruta haciéndola hacer encargos imposibles y haciéndola sentirse ignorada y poco apreciada, y Andy sufre, esclava de su trabajo, yendo de acá para allá, quien sabe esperando que cosa. Entonces uno piensa “no, evidentemente siempre puede haber un trabajo peor que el de uno”.
Veredicto:
Leslie Nielsens: 1/5. Típico de estas películas, se camuflan como comedias y uno termina sonriendo un par de veces. Pero se sonríe.
Meg Ryans: 3/5. Si bien no es una película romántica, le doy tres porque es una película de nenas, como dije.
Valor Moraléjico: 2/5. Como dije, Wall Street para nenas. Igual no se si esta muy claro el mensaje porque he hablado con muchas mujeres acerca de esta película y parece que todas se coparon más con la ropa que con otras cosas.
General: 3.5/5. Como dije: no es una película para nenas más. Se puede ver bien y tiene sus cosas. Destaco especialmente las actuaciones y esa condición de “Wall Street”, versión liviana para sábado de tarde.






